Terapia con perros y Alzheimer

EL PODER DE LOS ANIMALES EN EL ALZHEIMER

Patricia Gil Paterna y Miguel Ángel Maroto Serrano – El poder de los animales en el Alzheimer

 

El filósofo Martin Buber dijo una vez: “los ojos de un animal tienen el poder de hablar un gran idioma”.

Todavía no hemos logrado descifrarlo, pero sí somos capaces de sentir que, cuando estamos en contacto con animales (ya sea en trato directo o con la simple observación de un animal en un entorno natural) experimentamos muchas emociones. Y, sobre todo, bienestar.

Los animales son capaces de esbozarnos una sonrisa por la enorme curiosidad y fascinación que nos despierta su conducta y su fisiología.

 

NUESTRA CONTRIBUCIÓN A LA TERAPIA CON ANIMALES

Vamos a responder al interrogante de qué nos transmiten psicológicamente los animales y qué beneficios aportan en la vida de las personas con Enfermedad de Alzhéimer (EA) Pero antes, conozcamos a los animales de Ahora Centros 🙂

 

Disponemos de dos fuentes de estímulo con animales exóticos. El hecho de que sean exóticos crea una mayor estimulación sensorial. No son animales que acostumbremos a ver en el día a día, como los perros y gatos.

 

EL ESTANQUE DE PECES DE AHORA CENTROS…

 

En la zona exterior del centro tenemos habilitado un estanque con peces exóticos. En los meses de primavera y verano es agradable contemplarlos mientras realizamos actividades en el exterior del centro.

Desde el interior se visualiza este estanque a través de los ventanales del gimnasio. Tiene un chorro de agua que cae simulando una cascada natural, por lo que la estimulación auditiva y visual para nuestros mayores es notoria.

Y NUESTRA CATATÚA…

 

Dentro del centro, y para disfrutarla todo el año, tenemos una cacatúa de Nueva Zelanda. Puede decir algunas palabras que ha aprendido al estar en contacto con la interacción humana.

Además, cuando emite sonidos la escuchamos desde las aulas de trabajo cognitivo del centro. Consigue esbozar sonrisas en nuestros mayores y origina  interacciones sociales cuando sienten que está “parlanchina”.

La cacatúa nos hace compañía en el centro con todas las medidas de seguridad recomendadas para garantizar que puedan disfrutar de ella, interactuar y observarla sin ningún riesgo físico.

 

UN POQUITO DE HISTORIA: ¿DESDE CUÁNDO CONOCEMOS EL PODER SANADOR DE LOS ANIMALES?

 

Retrocedamos hasta el siglo XVIII para conocer las primeras observaciones realizadas en instituciones sanitarias.

La precursora de la enfermería profesional moderna, la británica Florence Nightingale, recogió en sus escritos de 1859 los beneficios de los animales como coadyuvantes en la recuperación de los enfermos crónicos. Nightingale escribió (citado en Rey-Mourelle et. al., 2016):“[…] Un pájaro en su jaula, es a menudo, el único placer para una persona que está inválida durante años en la misma habitación. Poder alimentarlo y limpiarlo le ayuda a recobrar la autoestima y le anima a hacer otras cosas.”

Por otro lado, el psiquiatra B.M. Levinson observó en 1960 los beneficios conductuales que aportaba la presencia de su propio perro en las interacciones con sus pacientes.

Pero es en el siglo XX cuando se realizan estudios empíricos. Por primera vez buscan demostrar la evidencia real, significativa y cualitativa del impacto de los animales en la salud.

En los años 80 y 90 los estudios centran su atención en el impacto sobre la salud de personas mayores ingresadas en instituciones o con enfermedades neurodegenerativas y/o cardiovasculares.

 

¿CÓMO SE PRACTICA ESTA TERAPIA?

 

La terapia con animales entra dentro del tipo de Terapias No Farmacológicas (TNF), es decir, sin medicación. Son totalmente compatibles con las farmacológicas y, de hecho, complementarias.

Veamos cómo nos pueden ayudar nuestros queridos animales:

  • Terapia Asistida con Animales (TAA):

En esta práctica, un profesional experto guía la relación animal-paciente. La más es frecuente la Terapia Asistida con Perros (TAP), que suelen ser labradores o golden retriever por presentar un carácter cariñoso, tranquilo y familiar.

  • Actividades Asistidas con Animales (AAA):

Son actividades puntuales no están dirigidas por un experto en animales. Un miembro del equipo profesional del centro supervisa la interacción segura y efectiva entre animal y paciente.

 

BENEFICIOS PSICOLÓGICOS PARA LA PERSONA MAYOR

 

A) Terapia con animales en general… Vamos a ver los resultados de algunos experimentos muy interesantes.

  1. Fomenta la afectividad:

Aumenta la expresión emocional y mejora el sentimiento de autoconfianza en los mayores.

  1. Mejora la calidad de vida percibida y la real:

Veamos esta interesante conclusión de Colombo et. al. realizado en 2006 en Italia.  Se comprobó que la presencia de un canario en un centro de mayores hizo que aquellos que habían tenido contacto con el pajarillo durante 3 meses…

  • Tuvieran menores niveles de somatización, ansiedad y depresión[i]
  • Tuvieran mejores puntuaciones en calidad de vida[ii]
  1. Menor agitación motora:

La presencia de un animal disminuye la agitación. Las personas manifiestan una actitud más relajada y calmada (Sellers, 2006).

  1. Ganancia de peso corporal:

En un centro de mayores se comprobó que 62 pacientes con un peso corporal por debajo de lo saludable habían ganado peso transcurridos 4 meses desde la instalación de un tanque con peces (Edwards y Beck, 2002).

Sí, peces. Resulta llamativo que los beneficios se produzcan con todo tipo de animales, ¿verdad?

  1. Ayuda a socializar:

Se observó que en un grupo de personas mayores con deterioro cognitivo expuesto a la presencia de animales se producían conversaciones más largas entre ellos con respecto a un grupo sin contacto con animales (Bernstein y cols., 2000).

  1. Combate la soledad y el aburrimiento:

Los animales mejoran la interacción social y aportan variedad a las vidas de los mayores con o sin deterioro cognitivo, combatiendo el estancamiento y la rutina (Laun, 2003; Baun y McCabe, 2003).

  1. Alivia la depresión:

Se ha encontrado que, incluso en intervenciones breves, mejora la sintomatología de la depresión y hay un mejor comportamiento (Barker et. al., 2003).

B) Terapia con perros. Como dijo Ben Williams (músico): “No hay psiquiatra en el mundo como un cachorro lamiéndote la cara”.

  1. Mejora conductual:

En Estados Unidos se practicó terapia con perros a un grupo de personas mayores con demencia todos los días durante una hora. Las actividades con el perro iban desde alimentarlo, hasta acariciarlo o comentar en grupo las mascotas que habían tenido a lo largo de la vida. Tras la TAP, las personas alcanzaron una mejor puntuación en el Índice de Alteraciones Conductuales (CMAI, en inglés).

2. Toma de conciencia

Un estudio halló que las personas con Alzheimer, en presencia del perro, eran más propensas a conectar con su “yo interior”. Se hipotetizó que esta conexión se hacía mediante la estimulación sensorial a través de los cinco sentidos de los animales (Swall y cols., 2015)

3. Estimulación de la memoria:

La terapia con perros aumenta la motivación, estimula la memoria y el aprendizaje y favorece la sensación de mayor autoestima en los mayores (Fundación Affinity, 2019)

4. Reducción de la fatiga:

En un estudio australiano con 68 mayores (Miltiades y Shearer, 2011) encontraron que, tras terapia con perros, presentaban menos fatiga, tensión, confusión e índices más bajos en la Escala de Deterioro Global de Reisberg (GDS, en inglés).

 

Aún no se han establecido claramente los mecanismos cerebrales por los que los animales mejoran la vida de las personas mayores con deterioro cognitivo. Se especula que podría suponer una distracción mental capaz de inhibir el comportamiento disruptivo para la interacción humana durante la conducta social.

 

BENEFICIOS FÍSICOS PARA LA PERSONA MAYOR

 

Al igual que en los beneficios psicológicos, no se conocen claramente los mecanismos cerebrales que causan que el mayor mejore. Se hipotetiza con cambios en el sistema límbico, que es el centro cerebral de las emociones. Varios estudios han mostrado que las personas mayores expuestas a los animales presentan mejoras en el estado físico:

  • Presión sanguínea significativamente menor con respecto a las no expuestas a animales (por ejemplo, Harris et. al. 1993).

Al reducirse la presión sanguínea de la sístole y la diástole del corazón, también inferimos que el estrés que presenten estas personas se reduce. La Asociación Americana del Corazón recomienda la tenencia de mascotas o la terapia asistida con animales. Es decir, supone un “atenuante del riesgo de enfermedad cardiovascular” (Cherniack y Cherniack, 2014).

  • Mejor estado físico general y paseos con una mayor duración de tiempo.

Tener un perro crea una rutina en los mayores por salir a pasearlo todos los días (por ejemplo, Moudon et. al., 2007; Temple et. al., 2011).

En el caso de las personas mayores con deterioro cognitivo, los máximos beneficios los obtenemos si tienen mascotas en casa con las que puedan salir a pasear (principalmente perros). Siempre se recomienda hacerlo en compañía de la persona cuidadora por los riesgos de caídas físicas, accidentes urbanos o desorientación.

  • Mejores aptitudes psicomotrices

En Canadá descubrieron que las personas mayores que tenían perros tenían mayor actividad motora en las tareas cotidianas en comparación con quienes no tenían (Raina et. al., 1999)

En un estudio de Colorado (USA) se comprobó que los mayores con perros en casa tendían a caminar distancias más largas. También tenían el nivel de triglicéridos más bajo que los mayores sin perros (Dembicki y Anderson, 1996).

 

INCONVENIENTES A LA HORA DE TENER ANIMALES EN CASA

 

  • Propensión a las caídas:

Las personas mayores que pasean a sus perros sin ayuda de una persona cuidadora son más propensas a tener caídas y posibles fracturas derivadas . Un estudio llevado a cabo en Australia concluyó que las mujeres mayores que paseaban a sus mascotas eran más propensas a sufrir caídas que los hombres (Kurrle et. al., 2004).

  • Coste económico añadido:

Los animales requieren de una alimentación específica y cuidados veterinarios para que puedan están en casa sin riesgo de transmitir enfermedades zoonóticas. Esto puede ser un gasto relevante para algunos mayores.

  • Demanda de tiempo

Los perros necesitan paseos diarios para una buena salud. Las personas mayores, por su propia limitación física y cognitiva, pueden ser menos capaces de proporcionar estos cuidados diarios y continuos que las jóvenes (Beck y Katcher, 2003).

  • Pequeños accidentes domésticos:

Los animales domésticos pueden romper, de manera accidental, cosas en casa y generar basura adicional (principalmente gatos y perros). Esto podría alterar el ánimo en una persona mayor con deterioro cognitivo desde el punto de vista de la psicología ambiental.

Con relación a los gatos, es importante tener especial cuidado para que no se produzcan arañazos durante los juegos.

  • Duelo por pérdida del animal:

Por último, es importante señalar que las personas mayores establecen fuertes vínculos con sus animales de compañía, Por tanto, cuando éstos fallecen, experimentan un dolor similar al causado por la pérdida de una persona (Scheibeck et. al., 2011). Esto afecta directamente al ánimo y genera consecuencias psicológicas negativas.

 

CONCLUSIÓN: ¿ES BENEFICIOSA LA TERAPIA CON ANIMALES PARA LAS PERSONAS MAYORES?

 

Hemos señalado los beneficios de los animales en las personas mayores con deterioro cognitivo (demencia tipo Alzhéimer). Se producen tanto a nivel psicológico como físico. Sin embargo, a pesar de llevar cuatro décadas de estudios internacionales, éstos siguen siendo insuficientes en cuanto a número se refiere. También en cuanto a los mecanismos cerebrales que subyacen a estos beneficios, que siguen sin estar clínicamente establecidos.

Otra problemática que dificulta la proliferación de investigaciones al respecto es que en España la terapia con animales no dispone de un marco legal vigente que regule las actividades terapéuticas y los profesionales sanitarios de esta especialidad.

Para las personas adultas y mayores que quieran preservar al máximo sus funciones cognitivas  tener mascotas en casa les puede ayudar a nivel preventivo, tanto en la salud mental como en la física.

Además, el  contacto con animales estando a las puertas de la tercera edad puede ayudar a tener una entrada más feliz, relajada y armoniosa en esta etapa del ciclo vital.

También hemos hecho referencia a los pequeños riesgos derivados de tener mascotas en casa para las personas mayores con deterioro cognitivo. No obstante, si  acuden a un centro de entrenamiento cognitivo en el que se de la posibilidad de estar en contacto terapéutico con animales, tendremos la clave para aprovechar los beneficios que ofrecen minimizando los riesgos.

AHORA CENTROS

Desde Ahora Centros ofrecemos este contacto terapéutico con animales exóticos, aprovechando todos sus beneficios psicológicos, sensoriales y físicos. Te animamos a visitarnos para conocer nuestras instalaciones y sumergirte en el oasis de sensaciones que nos regalan a diario nuestros animales exóticos.

¡Te esperamos!

 

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REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

 

Chambers, J. K., Tokuda, T., Uchida, K., Ishii, R., Tatebe, H., Takahashi, E., Tomiyama, T., Une, Y., y Nakayama, H. (2015). The domestic cat as a natural animal model of Alzheimer´s disease. Acta Neuropathologica Communications, 3:78.

Cherniack, E. P., y Cherniack, A. R. (2014). The benefit of Pets and Animal-Assisted Therapy to the health of older individuals. Current Gerontology and Geriatrics Research, 623203, pp. 1-9.

Fundación Affinity. ¿Son efectivas las Terapias Asistidas con Animales para las personas mayores? [Artículo de blog]. 2019 (citado 8 abril 2019). Recuperado de https://www.fundacion-affinity.org/blog/son-efectivas-las-terapias-asistidas-con-animales-para-las-personas-mayores

Rey-Mourelle, B., Muñoz-Hernández, J., y Sánchez-Míguez, A. M. (2016). Alzhéimer y Terapia con Animales: Teoría y práctica. 1ª ed. Santiago de Compostela: Andavira.

Swall, A., Ebbeskog, B., Lundh, C., Fagerberg, I. Can therapy dogs evoke awareness of one’s past and present life in persons with Alzheimer´s disease? Int J Older People Nurs [Internet]. 2015 (citado 5 abril 2019); 10 (2): 84-93. Recuperado de http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/24814254

 

[i] Medido con el Inventario Breve de Síntomas (BSI, en inglés)

[ii] Medido con el Cuestionario Leiden-Padua versión corta (LEIPAD-II-SV)